Donald Trump se reunirá esta semana con Xi Jinping en un encuentro que ha sido largamente anticipado y postergado una vez. La visita cobra especial relevancia considerando los cambios drásticos que China ha experimentado desde la última visita presidencial estadounidense en 2017. El país bajo el tercer mandato de Xi es notablemente más fuerte y asertivo, con avances tecnológicos que transforman ciudades enteras con drones y vehículos autónomos.
El encuentro ocurre bajo la sombra de la crisis en Irán, lo que añade urgencia a las negociaciones. Expertos identifican cuatro asuntos fundamentales que determinarán el éxito de estas conversaciones.
En primer lugar está el Estrecho de Ormuz. Beijing requiere que esta vía comercial reaperture debido a preocupaciones económicas internas. China enfrenta una potencial crisis que deprimiría el crecimiento global y afectaría sus exportaciones. Además, la nación asiática depende del Golfo Pérsico para obtener gas natural licuado, siendo Qatar uno de sus proveedores principales. Washington debe reconocer que China, como el resto del mundo, tiene interés en que el conflicto termine.
La inteligencia artificial constituye el segundo tema crucial. Tanto Washington como Beijing compiten por dominar esta tecnología, pero la carrera carece de reglas claras. A diferencia de la era nuclear, cuando las potencias demoraron años en establecer tratados de no proliferación y mecanismos de verificación, la IA aún carece de una arquitectura equivalente. Esta cumbre ofrece la oportunidad de iniciar esa conversación fundamental.
Taiwán representa el tercer punto de tensión. La isla produce aproximadamente el 90 por ciento de los semiconductores avanzados globales, componentes esenciales en tecnología de consumo y sistemas de defensa. Cualquier crisis en el estrecho provocaría un evento económico mundial de proporciones devastadoras. El riesgo incluye también cálculos políticos, ya que Trump construye su imagen pública sobre la percepción de fortaleza, y cualquier gesto interpretado como debilidad podría incitarlo a represalias.