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Infraestructura deficiente y factores de riesgo generan 40 siniestros viales diarios en México

México enfrenta una crisis de seguridad vial que cobra la vida y causa lesiones a decenas de personas cada jornada. Según la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano, el país registra 40 siniestros viales diarios, cifra que se traduce en entre 14,000 y 16,000 muertes y lesiones anuales. Esta problemática afecta principalmente a poblaciones vulnerables como menores de edad, mujeres y adultos mayores, quienes frecuentemente se desplazan a pie por las ciudades. Los motociclistas también figuran entre los grupos más vulnerables ante estos accidentes. El desplazamiento peatonal representa una actividad fundamental en la vida cotidiana de millones de mexicanos. De acuerdo con la Guía práctica para la implementación de los derechos peatonales en ciudades mexicanas, elaborada por ONU-Habitat y Liga Peatonal, más de la mitad de los viajes escolares se realizan exclusivamente caminando, mientras que el transporte público colectivo concentra 33.8 por ciento de los desplazamientos laborales, aunque la mayoría de estos trayectos comienzan y terminan a pie. La infraestructura urbana disponible presenta rezagos significativos que comprometen la seguridad de los transeúntes. Solo 37.2 por ciento de las manzanas urbanas cuenta con banquetas en todas sus vialidades, y apenas 22.7 por ciento dispone de rampas en las esquinas. Los obstáculos en las banquetas incluyen pavimentos deteriorados, postes, registros abiertos y vehículos estacionados que generan barreras particularmente críticas para adultos mayores y personas con discapacidad. Sedatu reconoce que las ciudades no están diseñadas adecuadamente para estos grupos poblacionales vulnerables e insiste en la necesidad de implementar perspectiva de género e inclusión en el diseño urbano. El exceso de velocidad, el consumo de alcohol y los distractores al conducir emergen como los principales factores de riesgo asociados con los siniestros viales. Estas conductas, combinadas con una infraestructura deficiente, perpetúan un ciclo de inseguridad en las calles mexicanas.

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