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Independiente versus empleado: cómo calcular si realmente ganas más sin prestaciones

Muchos trabajadores se enfrentan a la disyuntiva de permanecer en un empleo formal o incursionar en el trabajo independiente en busca de mayores ingresos. Sin embargo, especialistas advierten que esta decisión no debe tomarse únicamente considerando el dinero que ingresa mensualmente, sino evaluando el costo total de reemplazar todas las prestaciones que ofrece un contrato laboral convencional. Según Enrique Magnani, experto fiscal y socio fundador de Ekko Consulting, la brecha salarial entre ambas modalidades debe ser lo suficientemente amplia para cubrir gastos como seguridad social, fondos para jubilación, pólizas médicas y tributación. El análisis va más allá del salario base. Quienes trabajan de forma independiente pierden automáticamente la cobertura médica y el seguro que proporciona un empleador formal. Esta ausencia de protección puede tener consecuencias devastadoras en caso de enfermedad grave o accidente laboral. Roberto Iván Colín Mosqueda, integrante de la Comisión Técnica Fiscal del Colegio de Contadores Públicos de México, señala que un trabajador que sufra incapacidad temporal o permanente sin prestaciones recibirá una indemnización prácticamente nula. Para que la transición a la independencia sea viable, se requiere generar ingresos considerablemente superiores y mantener una disciplina financiera rigurosa. Como señala Magnani, es posible autopagar prestaciones sociales, lo que implica apartar voluntariamente recursos de los ingresos para estos fines. Actualmente existen alternativas para mantener cobertura de seguridad social como independiente. La Modalidad 10 del IMSS permite contratar protección integral mediante cuotas mensuales, incluyendo servicios médicos, seguros de riesgo laboral, invalidez y semanas de cotización. La Modalidad 33 del IMSS ofrece únicamente cobertura médica anual con algunas restricciones para padecimientos previos.

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