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Gigante tabacalero despedirá 9,000 trabajadores como parte de plan de transformación digital

British American Tobacco reveló este lunes su estrategia de reestructuración corporativa que contempla la eliminación de aproximadamente 20 por ciento de su fuerza laboral global. La compañía suprimirá 5,500 posiciones directas mientras transfiere 3,500 funciones adicionales a proveedores externos, destacando una alianza con la firma Accenture. En total, el plan afectará a 9,000 empleados alrededor del mundo, exceptuando operaciones estadounidenses que permanecerán intactas. La iniciativa forma parte de un ambicioso programa de transformación impulsado por inteligencia artificial orientado a optimizar gastos y fortalecer márgenes de ganancia en medio de obstáculos regulatorios y retrasos en la introducción de nuevos productos. Los ahorros proyectados alcanzan 600 millones de libras esterlinas anualizadas para 2028, con una meta intermedia de 500 millones de libras para 2027. El director ejecutivo Tadeu Marroco manifestó que la empresa brindará apoyo integral a los empleados durante este período de transición, enfatizando el respeto y cuidado en el proceso. Marroco destacó que estas medidas incrementarán la agilidad organizacional, disciplina financiera y capacidad tecnológica de la corporación. El rendimiento empresarial ha experimentado un crecimiento limitado en años recientes, quedando sistemáticamente por debajo o apenas cumpliendo objetivos de rentabilidad, lo que ha generado inquietud entre accionistas. El negocio tradicional de cigarrillos, particularmente marcas como Lucky Strike y Dunhill, enfrenta una contracción irreversible con proyecciones de caída sectorial global del 2,5 por ciento en el año actual. La compañía ha pivotado hacia productos alternativos como cigarrillos electrónicos Vuse y bolsitas de nicotina Velo para impulsar crecimiento futuro, aunque ha enfrentado obstáculos competitivos frente a Philip Morris. En Estados Unidos, el mercado más crucial, las ventas se han visto restringidas por requisitos regulatorios que han postergado lanzamientos comerciales, permitiendo competidores chinos expandir su participación de mercado mediante canales no autorizados. Adicionalmente, los consumidores estadounidenses migran hacia marcas económicas debido a presiones inflacionarias, mientras que BAT confronta incrementos impositivos, normativas más rigurosas y comercio clandestino en mercados como Australia y Bangladés.

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