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Empresas familiares mexicanas enfrentan obstáculos en adopción tecnológica y gestión de recursos humanos

Las empresas familiares en México anticipan un panorama desafiante para los próximos diez años. Según datos del reporte Global Family Business 2026 de KPMG, el 62 por ciento de estas organizaciones percibe un entorno adverso caracterizado por cambios normativos, inseguridad e incertidumbre en el contexto geopolítico global. Ante esta realidad, estas compañías buscan fortalecer su posición mediante la incorporación de tecnología de Inteligencia Artificial, mejora de procesos de sucesión y fortalecimiento de estructuras de gobernanza. La cohesión entre los miembros de la familia y la operación empresarial representa un activo valioso para estas organizaciones. El 77 por ciento de las empresas familiares reconoce que esta unidad genera una ventaja competitiva significativa. Adicionalmente, poseen características como perspectiva temporal prolongada y alineación de objetivos entre accionistas y negocio, según señala Jesús Luna, socio líder de Private Enterprise en KPMG México. No obstante, Luna advierte que muchas de estas empresas aún no logran capitalizar completamente sus fortalezas inherentes, por lo que deben intensificar esfuerzos en materia de transformación digital y atracción de talento especializado. La integración de tecnología de Inteligencia Artificial presenta uno de los principales desafíos identificados. Aunque reconocen su potencial, el 34 por ciento de las empresas familiares considera que la formulación e implementación de estrategias de IA representa un obstáculo para su expansión. Adicionalmente, el 22 por ciento de estas organizaciones aún no utiliza procesos que incorporen esta herramienta tecnológica. Las razones incluyen percepciones de baja relevancia, falta de claridad sobre dónde iniciar la adopción y, en algunos casos, ausencia de voluntad para implementar cambios. Entre aquellas empresas que ya utilizan Inteligencia Artificial, la mayoría carece de directrices formales para su uso. Esta situación genera exposición a riesgos relacionados con seguridad de datos y protección de información. Solamente el 9 por ciento de las empresas ha establecido políticas de gobernanza específicas para la IA, mientras que el 55 por ciento se encuentra en etapas iniciales de desarrollo de estas normativas. La escasez de personal con competencias técnicas especializadas constituye otro reto crítico para la ejecución efectiva de herramientas tecnológicas como la Inteligencia Artificial.

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