México atraviesa una transformación demográfica acelerada que obliga al sector inmobiliario a repensar sus estrategias comerciales. Mientras la industria de la construcción mantiene su enfoque tradicional en viviendas para jóvenes familias, la realidad poblacional presenta un escenario distinto: según el Consejo Nacional de Población, actualmente 17.1 millones de mexicanos son adultos mayores, representando 12.8% de la población total. Las proyecciones señalan que para 2070, uno de cada tres mexicanos superará los 60 años de edad. Esta brecha entre la oferta del mercado y las necesidades reales del país constituye un desafío significativo para el sector. Sergio Mendoza, ejecutivo de la desarrolladora inmobiliaria ENSō, reconoce que pocos constructores han dirigido su atención hacia este segmento poblacional. La mayoría de los proyectos continúan orientados a familias jóvenes y compradores de primera vivienda, ignorando las oportunidades que representa el creciente mercado de personas mayores. Los patrones familiares tradicionales que sustentaban el modelo habitacional mexicano también están cambiando. Durante años prevaleció la suposición de que los adultos mayores permanecerían en sus casas originales o se mudarían con alguno de sus hijos, pero esta visión resulta cada vez más inaplicable. Las viviendas existentes carecen de las adaptaciones necesarias para recibir a personas con movilidad limitada, mientras que los espacios reducidos de muchos hogares modernos complican la convivencia multigeneracional. Simultáneamente, la tasa de fecundidad en México ha descendido a 1.6 hijos por mujer, lo que significa que las nuevas generaciones tendrán menos descendientes disponibles para brindar cuidados durante la vejez. Esta realidad demanda nuevas soluciones habitacionales diseñadas específicamente para personas mayores. Mendoza subraya que la prioridad principal de los adultos mayores es mantener su autonomía e independencia el mayor tiempo posible. Las personas en esta etapa de vida buscan conservar su capacidad de autodeterminación, movilidad física y bienestar general, sin depender del cuidado de familiares o personal de enfermería. Esta tendencia se acompaña de un interés creciente en servicios relacionados con la salud y el bienestar integral. En respuesta a estas tendencias, ENSō está desarrollando un complejo residencial en Rosarito, Baja California, especialmente diseñado para satisfacer las necesidades de adultos mayores. El proyecto incluye departamentos con adaptaciones para personas con limitaciones de movilidad e infraestructura preparada para incorporar servicios de asistencia conforme sea requerido. El complejo ofrecerá además servicios complementarios como transporte, restaurante, lavandería, limpieza y una clínica especializada en longevidad. La empresa planea replicar este modelo en otros lugares del país.
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