6a76a25ae03d9

Costa Rica descubre diminuta rana endémica que prospera en plantaciones de café

Científicos han identificado una nueva especie de rana en Costa Rica, un pequeño anfibio arborícola que mide menos de cuatro centímetros y ha sido denominada rana de las nacientes. El hallazgo fue realizado en el Pacífico central costarricense, específicamente en San Lorenzo de Terrazú, al sur de San José, mediante una investigación conjunta del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas de Argentina y la Universidad de Costa Rica. Wagner Chaves-Acuña, investigador responsable del proyecto, explicó a la AFP que se trata de una especie endémica del país que presenta características distintivas, incluyendo manchas oscuras e irregulares en el dorso y tonalidades amarillo-anaranjadas en las extremidades. Los machos exhiben una particularidad inusual: poseen una garganta translúcida que se dilata cuando emiten su característico canto agudo durante las noches. Este anfibio ha sido catalogado como rana cafetera porque habita principalmente los pequeños riachuelos que serpentean entre los cafetales de la región. Durante las horas nocturnas, cuando son más activas, estos organismos pueden escucharse cantando mientras descansan en los arbustos de café. Aunque se alimentan de insectos pequeños y no de los granos de café, también se han registrado ejemplares en zonas alejadas de las plantaciones. Sin embargo, los expertos advierten sobre los riesgos que enfrenta esta especie. La utilización de pesticidas en los cultivos representa una amenaza potencial, ya que estos químicos pueden dispersarse por el aire e infiltrarse en los acuíferos subterráneos donde se desarrollan los renacuajos, aunque aún no existen investigaciones concluyentes al respecto. Jonathan Navarro, del Instituto Internacional de Conservación y Manejo de Vida Silvestre de la Universidad Nacional de Costa Rica, señala que la pérdida del hábitat constituye otra amenaza significativa, particularmente cuando se invaden áreas protegidas y se eliminan la vegetación que la rana utiliza como refugio y para reproducción. Marilyn Ureña, bióloga involucrada en el estudio previo a la clasificación formal de la especie, comentó que estos anfibios eran relativamente comunes en las quebradas al inicio de la investigación. No obstante, su presencia ha disminuido considerablemente en los últimos tiempos, generando preocupación entre los científicos respecto al estado actual de sus poblaciones.

Comparte este post