Los mercados de metales preciosos experimentaron una contracción importante el viernes tras la divulgación de cifras laborales estadounidenses que superaron las previsiones de los analistas. El oro al contado descendió 1.2 por ciento, alcanzando los 4,419.09 dólares por onza, completando una semana de pérdidas con retroceso mensual de 1.16 por ciento. Momentáneamente, la cotización del metal tocó un mínimo intradía de 4,364.99 dólares por onza, representando una caída superior a 2 por ciento. En el segmento de futuros, el contrato de diciembre cerró con descenso de 1.4 por ciento en 4,476.60 dólares por onza.
Los datos de empleo de agosto mostraron una aceleración notable en la creación de puestos de trabajo, mientras la tasa de desempleo se mantuvo en 4.1 por ciento, señal de fortaleza en el mercado laboral estadounidense. Estos indicadores reforzaron las expectativas sobre una posible elevación de tasas de interés por parte de la Reserva Federal durante su próxima reunión de septiembre. Según cálculos de mercado, la probabilidad de incremento de tasas asciende actualmente a 65 por ciento, en comparación con 55 por ciento antes de la publicación del informe.
Tai Wong, analista independiente, comentó que el oro experimenta presiones significativas dado que un informe robusto aumenta sustancialmente la posibilidad de movimiento en tasas para septiembre, excepto si los datos de inflación resultan débiles. La atención de inversores se concentra ahora en las próximas publicaciones sobre inflación al consumidor y productor, consideradas determinantes para definir el rumbo de la política monetaria federal.
Han Tan, analista jefe de Mercado de Bybit, señaló que el informe laboral llega tras discursos de postura restrictiva de autoridades monetarias, abriendo mayor espacio para incrementos de tasas. Destacó que los indicadores de inflación próximos a publicarse pueden desencadenar movimientos más pronunciados en los metales preciosos.
Simultáneamente, el dólar estadounidense experimentó apreciación, lo que encarece el oro para compradores con otras monedas. Entre otros metales preciosos, la plata retrocedió 1.7 por ciento hasta 65.83 dólares por onza, el platino cayó 0.8 por ciento a 1,810.96 dólares por onza, y el paladio descendió 2.5 por ciento a 1,385.50 dólares por onza.