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México atrae inversión extranjera histórica, pero nuevos proyectos avanzan con cautela

Durante el primer semestre de 2026, México ha captado 34,968 millones de dólares en Inversión Extranjera Directa, la cifra más elevada registrada en un período semestral, según datos de la Secretaría de Economía. Esta cantidad representa un incremento anual del 2.1% y prácticamente duplica los montos observados hace cinco años. No obstante, la composición de estos recursos revela una realidad más compleja. Del total recibido, el 88.5% proviene de la reinversión de ganancias generadas por empresas ya establecidas en el país, mientras que las nuevas inversiones apenas representan el 7.8%, alcanzando los 2,726 millones de dólares. La reinversión de utilidades constituye un indicador positivo de la confianza que mantienen las corporaciones extranjeras en el mercado mexicano. Cuando una empresa decide destinar sus ganancias a ampliar operaciones en lugar de distribuirlas, demuestra su intención de permanencia a largo plazo. Sin embargo, esta categoría estadística no permite identificar cuánta de esta reinversión se destina efectivamente a crear nueva capacidad productiva mediante maquinaria, equipo o infraestructura. Al analizar la Formación Bruta de Capital Fijo en el primer trimestre de 2026, emerge una aparente contradicción. Mientras México registra un récord de inversión extranjera, la inversión productiva total disminuyó 3.0% anual. La inversión privada retrocedió 4.5%, compensada apenas por un aumento del 6.7% en inversión pública. Como proporción del PIB, la inversión total alcanzó 21.2%, su nivel más bajo desde el segundo trimestre de 2021. Este contraste sugiere una postura de prudencia entre inversionistas: las empresas ya instaladas mantienen operaciones y reinvierten sus ganancias, mientras que el flujo de capital destinado a nuevos proyectos avanza de forma más moderada. En cuanto a la distribución sectorial, las manufacturas lideran con el 41.2% de la IED, seguidas por servicios financieros con 29.0% y minería con 12.9%. La construcción participa con 6.2%, transporte con 3.9%, mientras que electricidad, agua y gas representan apenas el 0.3% del total.

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