Las autoridades de defensa rumanas confirmaron el domingo que un fighter F-18 perteneciente a operaciones de vigilancia aérea de la OTAN interceptó y destruyó una aeronave no tripulada que penetró sin autorización en su espacio aéreo nacional. Este incidente marca la cuarta ocasión en lo que va del año en que un dron es derribado sobre suelo rumano. Según declaraciones del coronel Martin O’Donnell, representante de comunicaciones del mando militar atlántico, existe fundada sospecha de que la nave derribada tendría procedencia rusa, aunque las investigaciones continúan recopilando detalles del enfrentamiento. La República de Rumania, integrante de la alianza atlántica, mantiene una extensa línea fronteriza de 614 kilómetros adyacente a Ucrania. Durante los últimos cuatro años, el país ha registrado múltiples transgresiones de su soberanía aérea vinculadas a operaciones de drones de origen ruso. Asimismo, ha enfrentado amenazas adicionales como la presencia de artefactos explosivos flotantes dispersos en aguas del Mar Negro, comprometiendo arterias vitales de comercio e infraestructura energética. Conforme al comunicado del ministerio defensivo rumano, la aeronave intrusa fue localizada mediante sistemas de detección radar al momento de cruzar la frontera desde Moldavia, específicamente a una distancia de 24 kilómetros al norte de Galati, localidad ubicada en la región suroriental. Los restos de la nave destruida fueron identificados en una región despoblada situada entre dos pequeños núcleos habitacionales.
- contacto@lagacetamexico.com
- Lun - Dom: 8:00 - 20:00