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Venezuela: la tragedia sísmica revela la importancia crítica de políticas de prevención y mantenimiento estructural

Dos terremotos consecutivos de magnitudes 7.2 y 7.5 impactaron el norte de Venezuela, dejando un saldo de 5,119 muertes y 190 edificios destruidos. El evento ha generado reflexión entre especialistas sobre la necesidad de mantener vigentes las medidas de prevención sísmica y la resiliencia urbana frente a desastres naturales. Juan Manuel Fuentes García, presidente de la Sociedad Mexicana de Ingeniería Sísmica, señaló que la catástrofe era predecible. Estudios científicos establecían un período de retorno de 60 años para sismos significativos en la región, dato que era conocido por las autoridades. Sin embargo, a pesar de esta información y de reconocer que Venezuela se ubica en una zona de alta sismicidad, no se implementaron estrategias efectivas para reducir la vulnerabilidad. El especialista identificó múltiples causas para el elevado número de estructuras dañadas: la ocurrencia de dos temblores sucesivos, la naturaleza superficial del epicentro, edificaciones antiguas y falta de mantenimiento adecuado. En sectores costeros, la corrosión del acero estructural comprometió severamente las construcciones. La situación en México presenta un contraste relativo. Tras los terremotos de 1985 y 2017, el país fortaleció su normativa de construcción. El Reglamento de Construcciones de la Ciudad de México se mantiene actualizado. No obstante, aproximadamente 98 por ciento de los edificios existentes fueron levantados conforme a criterios anteriores y no cumplen estándares actuales. Fuentes García enfatizó que la antigüedad del parque inmobiliario y su capacidad de resistencia son factores determinantes en el comportamiento de las estructuras durante sismos. El experto consideró fundamental implementar políticas públicas robustas de mitigación de riesgos, mejorar la planificación urbana e identificar con anticipación las zonas y construcciones más vulnerables. Advirtió sobre la necesidad de que el gobierno mexicano fortalezca la resiliencia social mediante intervenciones que aumenten la capacidad operativa y financiera para enfrentar eventos sísmicos similares.

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