El Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación 2027 refleja un desbalance significativo en las prioridades de inversión pública. Mientras Petróleos Mexicanos obtiene 678,662.7 millones de pesos, la adaptación y mitigación del cambio climático recibirá apenas 160,120.9 millones de pesos, lo que representa una caída del 24.6% respecto a los 212,569.8 millones asignados en 2026.
Esta disparidad ilustra una dependencia estructural del erario público en los combustibles fósiles. De cada peso destinado al gasto público en 2027, solo 1.5 centavos irán a iniciativas climáticas, mientras que Pemex recibirá 4.2 veces más recursos. El sector Medio Ambiente y Recursos Naturales en su conjunto obtendrá 49,508.3 millones de pesos, incremento del 8.8% frente a los 44,064.1 millones de 2026, pero insuficiente según expertos.
Sandra Guzmán Luna, directora del Grupo de Financiamiento Climático para Latinoamérica y el Caribe, advierte que más del 30% de las finanzas públicas provienen del sector petrolero. En 2026, México invirtió 86 veces más en producción de petróleo que en atención climática, tendencia que se mantendrá bajo el presupuesto propuesto.
Otras instituciones ambientales también enfrentan limitaciones. La Comisión Nacional de Áreas Protegidas recibirá el 3.2% del presupuesto ambiental, apenas 0.94% más que en 2026. La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente obtendrá 981.3 millones de pesos con aumento del 18.6%, pero especialistas consideran insuficiente para garantizar el cumplimiento normativo.
Saúl Pereyra, del Instituto de Recursos Mundiales, señala la necesidad urgente de fortalecer otras dependencias del sector ambiental para enfrentar adecuadamente los desafíos de sustentabilidad.